7 libros infantiles sobre la familia para hablar de vínculos y diversidad

Buscar «libros infantiles sobre la familia» puede llevarnos enseguida a una lista de historias que prometen enseñar amor, respeto o unión familiar. A mí me parece más útil hacer la pregunta al revés: ¿qué conversación sobre la familia queremos abrir y qué libro puede ayudarnos a hacerlo?

No es lo mismo querer hablar del afecto entre un adulto y un niño que explicar por qué existen familias con dos madres, una sola madre, padres separados o hijos adoptados. Tampoco es igual buscar una historia donde la familia acompaña durante una dificultad que una novela que muestra precisamente lo contrario: qué ocurre cuando quienes deberían cuidar no lo hacen.

Por eso esta selección no intenta demostrar que existe un único «valor de la familia». Reúne siete libros muy distintos que permiten mirar los vínculos familiares desde lugares también distintos: cariño, diversidad, convivencia, apoyo, conflicto y aventura.

El valor de la familia en la literatura infantil por Tomás A Perantón tomasperanton.es

Antes de elegir un libro sobre familia, decide de qué quieres hablar

La palabra «familia» es demasiado amplia para recomendar un título solo por aparecer en una ficha temática. Podemos estar hablando de nacimiento, adopción, separación, afecto, hermanos, abuelos, familias homoparentales, acogimiento, conflictos o simplemente de la experiencia cotidiana de vivir y crecer junto a otras personas.

Ese matiz cambia mucho la elección. Un álbum para un niño de tres años que está empezando a reconocer distintos modelos familiares no cumple la misma función que una novela para un lector de doce que quiere entender cómo una familia sostiene a uno de sus miembros ante una situación complicada.

También conviene evitar la tentación de escoger únicamente por el «valor» que queremos transmitir. He explicado con más detalle por qué puede fallar esa estrategia en los errores de recomendar libros infantiles solo por valores. Una historia funciona mejor cuando el tema está integrado en personajes y situaciones que interesan por sí mismos.

7 libros infantiles sobre la familia para situaciones distintas

Portada de Adivina cuánto te quiero, de Sam McBratney y Anita Jeram

1. Adivina cuánto te quiero, de Sam McBratney y Anita Jeram

Autor: Sam McBratney. Ilustradora: Anita Jeram. Edad orientativa: Kókinos mantiene actualmente ediciones para bebés y primeros lectores, desde 0 hasta aproximadamente 6 años según el formato.

Lo elegiría cuando queremos hablar de afecto sin necesidad de explicar demasiado. La pequeña liebre y la gran liebre convierten el cariño en un juego imposible de medir: brazos, saltos, distancias y finalmente la luna.

Su fuerza está precisamente en la sencillez. No ofrece una definición de familia ni presenta distintos modelos familiares. Trabaja algo mucho más concreto: la necesidad de expresar cuánto queremos a alguien y el juego afectivo que se crea cuando intentamos hacerlo.

Por eso puede funcionar especialmente bien en lectura compartida, antes de dormir o con niños pequeños que todavía entran en las historias tanto por la repetición y las imágenes como por el argumento.

Portada de Mi familia es especial, de Anna Rayo y Mónica Armiño

2. Mi familia es especial, de Anna Rayo y Mónica Armiño

Autora: Anna Rayo. Ilustradora: Mónica Armiño. Edad orientativa: a partir de 3 años según Editorial el Pirata.

Este sí es un título que elegiría cuando la pregunta es directamente por la diversidad familiar. Presenta distintas configuraciones familiares a través de escenas cotidianas y permite normalizar que no todas las casas están formadas por las mismas personas.

Puede ser útil cuando un niño empieza a comparar su familia con la de otros compañeros o pregunta por qué alguien tiene dos mamás, dos papás, padres separados o vive en una estructura distinta de la suya.

Lo importante para mí es no utilizarlo para señalar que determinadas familias son «especiales» y otras normales. Precisamente el valor de este tipo de libros está en ampliar aquello que el niño entiende por normalidad.

Portada de En familia, de Olga de Dios

3. En familia, de Olga de Dios

Autora e ilustradora: Olga de Dios. Edad orientativa: a partir de 3 años. Editorial actual: Apila Ediciones.

En familia amplía todavía más la mirada porque no se limita a enumerar estructuras familiares. Olga de Dios plantea un día cotidiano en la vida de distintas familias y conecta esa convivencia con derechos fundamentales de la infancia.

Eso permite utilizarlo no solo para hablar de quién compone una familia, sino también de qué necesitan los niños dentro de ella: ser escuchados, aprender, participar, jugar y crecer en un entorno que respete sus derechos.

Lo elegiría para una lectura compartida donde queremos detenernos, mirar las ilustraciones y conversar. No necesita que el adulto convierta cada página en una pregunta didáctica; basta con dejar que el niño identifique diferencias, semejanzas y detalles.

Portada de Familiarium, de Mar Cerdà

4. Familiarium, de Mar Cerdà

Autora e ilustradora: Mar Cerdà. Edad orientativa: a partir de 5 años según Comanegra.

Aquí no tenemos una narración convencional, sino un libro-juego. Sus láminas permiten combinar personajes y construir decenas de miles de familias diferentes: con dos madres, familiares que viven lejos, familias monoparentales, hermanos procedentes de otros países, abuelos que viven en casa o configuraciones que el propio lector puede inventar.

Ese formato tiene una ventaja enorme: el niño no recibe una explicación cerrada sobre los tipos de familia, sino que los construye jugando. Puede buscar la suya, modificarla o descubrir que ni siquiera las categorías previstas bastan para representar toda la diversidad posible.

Lo recomendaría especialmente cuando queremos hablar de diversidad sin convertir la conversación en una clase. El juego hace buena parte del trabajo.

Portada de Wonder. La lección de August, de R. J. Palacio

5. La lección de August, de R. J. Palacio

Autora: R. J. Palacio. Ilustrador: la edición narrativa consultada no se presenta como obra ilustrada. Edad orientativa: de 12 a 14 años según Canal Lector.

August es un niño de diez años que ha pasado por numerosas operaciones y comienza a ir al colegio después de haber estudiado en casa. La novela permite observar su experiencia desde varias voces y, entre ellas, la de una familia que intenta acompañarlo mientras todos sus miembros afrontan también sus propias necesidades.

La elegiría para lectores mayores porque introduce algo que a veces falta en los álbumes sobre familia: cuidar a alguien también puede ser difícil. Una familia puede querer, proteger y equivocarse al mismo tiempo. Los hermanos pueden sentirse desplazados. Los padres pueden dudar. Y la persona que necesita más apoyo también necesita autonomía.

No es un libro «sobre el valor de la familia». Precisamente por eso me interesa dentro de esta lista: muestra relaciones familiares dentro de una situación compleja y deja que el lector saque sus propias conclusiones.

Portada de Matilda, de Roald Dahl y Quentin Blake

6. Matilda, de Roald Dahl y Quentin Blake

Autor: Roald Dahl. Ilustrador: Quentin Blake. Edad orientativa: a partir de 9 años en la edición actual de Alfaguara.

Matilda resulta especialmente útil para romper otra simplificación: no todas las familias literarias son refugios. Los padres de Matilda desprecian aquello que a ella le importa, no comprenden su inteligencia y llegan a tratar su afición por los libros como un defecto.

Eso convierte la novela en una buena puerta para hablar de lo que significa realmente cuidar. El contraste con la señorita Honey permite pensar en los adultos que escuchan, reconocen y acompañan incluso cuando no pertenecen a la familia biológica.

No utilizaría la historia para explicarle a un niño que existen «familias buenas y malas». Dahl trabaja desde la exageración y el humor grotesco. Lo interesante es conversar sobre conductas concretas: quién escucha, quién protege, quién humilla y qué necesita Matilda para poder crecer siendo ella misma.

Portada de Arri y Eli – El misterio del galeón pirata

7. Arri y Eli – El misterio del galeón pirata, de Tomás A. Perantón

Autor e ilustrador: Tomás A. Perantón. Edad orientativa: 8–12 años.

Incluyo uno de mis libros por una razón distinta de las anteriores. El misterio del galeón pirata no está construido para «hablar de familia». Es una aventura de misterio, humor, pistas y personajes inesperados. Y precisamente esa es la clase de presencia familiar que más me interesa cuando escribo.

Arri y Eli son hermanos. Sus padres y otros familiares existen dentro de su mundo, condicionan decisiones, ayudan y tienen también sus propios miedos. Pero la historia no se detiene para explicar qué debemos aprender de ellos.

Si el lector percibe lealtad, apoyo, discusión, preocupación o confianza, lo hace porque esas cosas forman parte de lo que ocurre. Para mí, los vínculos familiares funcionan mejor en literatura cuando se ven en la acción y no cuando aparecen añadidos como una moraleja.

Puedes conocer mejor el libro en la ficha de Arri y Eli – El misterio del galeón pirata.

Qué libro elegir según la conversación que quieres abrir

Si el niño es pequeño y buscas un momento de afecto compartido, empezaría por Adivina cuánto te quiero. Si ha empezado a preguntar por distintos tipos de familias, Mi familia es especial, En familia o Familiarium ofrecen tres aproximaciones diferentes: álbum, vida cotidiana y juego.

Para lectores mayores que ya pueden entrar en relaciones más complejas, La lección de August permite hablar de acompañamiento, hermanos y sobreprotección. Matilda sirve justamente para mirar el otro extremo: qué ocurre cuando una familia no ofrece el reconocimiento que un niño necesita.

Y si lo que buscas es que la familia aparezca dentro de una historia que entre primero por la aventura, escogería una novela donde esos vínculos sean parte del conflicto sin monopolizarlo.

La edad sigue siendo solo una primera orientación. Fluidez, intereses, cantidad de texto y experiencia previa pesan muchísimo. Si dudas entre varios títulos, mi guía para elegir un libro infantil según cada niño puede ayudarte a afinar antes de comprar.

Lo que evitaría al buscar libros infantiles sobre la familia

Evitaría, en primer lugar, buscar únicamente historias que presenten una familia perfecta. La literatura puede mostrar afecto y seguridad, pero también cansancio, desacuerdos, separaciones, celos entre hermanos, ausencia o adultos que no saben cuidar bien.

También evitaría convertir cada lectura en una sesión destinada a extraer «el valor». Si después de terminar preguntamos inmediatamente «¿qué nos enseña esta historia sobre la familia?», podemos estar llevando al niño justo al terreno del que una buena narración intenta escapar.

Me parecen más interesantes preguntas mucho más abiertas: qué personaje te ha gustado, quién crees que necesitaba ayuda, qué te ha sorprendido o qué habrías hecho tú. Muchas veces el tema aparecerá solo.

Y no asumiría que todo libro donde aparece una madre, un padre o unos hermanos es automáticamente un libro sobre familia. Esa fue precisamente una de las debilidades de la versión antigua de esta selección. La relación familiar tiene que tener un peso real si vamos a recomendar la obra por ese motivo.

Leer sobre la familia y leer en familia son dos cosas diferentes

Un libro puede tratar sobre diversidad familiar y leerse perfectamente en el aula, en una biblioteca o de forma autónoma. Y una novela de dinosaurios, humor o detectives puede convertirse en una magnífica lectura familiar aunque la familia no aparezca en ninguna página.

Conviene separar ambas ideas. Leer juntos puede crear conversación, memoria compartida y una rutina agradable alrededor de los libros. Pero no necesitamos elegir siempre historias que hablen explícitamente de padres, madres o hijos.

Si lo que buscas es precisamente construir ese momento compartido y no una temática concreta, he desarrollado aparte la lectura en familia y cómo convertirla en una experiencia que sume.

En cambio, si el objetivo es encontrar una historia que permita reconocer, cuestionar o ampliar la idea que un niño tiene de la familia, entonces sí elegiría entre los títulos de esta selección según la conversación concreta que necesitamos abrir.

Fuentes consultadas