
Hay personajes femeninos de la literatura infantil que no se quedan en el recuerdo por casualidad. A lo largo de los años, he encontrado en ellas modelos de valentía, ingenio y rebeldía que me han inspirado tanto a mí como a multitud de jóvenes lectores. Me interesa volver a ellas porque merecen seguir en conversación cuando hablamos de personajes infantiles con fuerza propia.
1. Pippi Calzaslargas
- Libro: Pippi Calzaslargas (título original: Pippi Långstrump).
- Autora: Astrid Lindgren.
- Ilustradora: Ingrid Vang Nyman.
- Edad recomendada: A partir de 6-7 años.
Pippi Calzaslargas es una de mis heroínas de la infancia. La conocí cuando buscaba personajes alegres y llenos de energía, y me encontré con esta niña pelirroja, con una fuerza descomunal y unas ganas enormes de cuestionar las normas establecidas. Astrid Lindgren, una de las grandes autoras suecas de literatura infantil, creó este personaje en 1945, y desde entonces, Pippi se ha convertido en un símbolo de autonomía e independencia.
Lo que más me fascina de ella es su originalidad a la hora de enfrentarse al mundo. Vive sola en Villa Villekulla con su mono, el Señor Nilson, y su caballo Pequeño Tío. No sigue las convenciones de los adultos y, aun así, demuestra su generosidad y empatía en cada aventura. Sin duda, Pippi nos invita a soñar con libertad y a ser nosotros mismos.
2. Alicia
- Libro: Alicia en el país de las maravillas (título original: Alice’s Adventures in Wonderland).
- Autor: Lewis Carroll.
- Ilustrador original: John Tenniel.
- Edad recomendada: A partir de 8 años.
Si tengo que pensar en un viaje mágico y surrealista protagonizado por una niña decidida, mi mente va directa a Alicia. Publicada en 1865, esta novela corta de Lewis Carroll es una obra maestra de la fantasía y la lógica al revés. Alicia se ve inmersa en un mundo absurdo repleto de criaturas tan extravagantes como el Gato de Cheshire o la Reina de Corazones.
Lo que me gusta de este personaje es su curiosidad innata y su valentía para cuestionar todo lo que ve y oye. Alicia representa el espíritu de la infancia, cuando explorar e imaginar se vuelven la herramienta principal de aprendizaje. Sus diálogos llenos de ingenio son un placer para los lectores más jóvenes (y también para los adultos que vuelven a releer la historia).
3. Matilda
- Libro: Matilda.
- Autor: Roald Dahl.
- Ilustrador: Quentin Blake.
- Edad recomendada: A partir de 8-9 años.
La pequeña Matilda Wormwood es, sin duda, uno de los personajes más inolvidables de la literatura infantil. Creada por Roald Dahl e ilustrada de forma inconfundible por Quentin Blake, Matilda es una niña superdotada con un amor profundo por la lectura. Su gran inteligencia contrasta con la familia despreocupada y bastante insensible que la rodea.
La fuerza de Matilda reside en su creatividad y en su sentido de la justicia, un elemento característico de las obras de Dahl. A pesar de toparse con adultos tan complicados como la temible señorita Tronchatoro, Matilda no se rinde. Con astucia, ingenio y un toque de magia, nos demuestra que la curiosidad y el amor por los libros pueden cambiar el mundo. Su historia ha inspirado a generaciones enteras a descubrir el poder transformador de la lectura.
4. Hermione Granger
- Saga: Harry Potter.
- Autora: J.K. Rowling.
- Edad recomendada: A partir de 9-10 años (dependiendo del volumen).
Aunque no es la protagonista absoluta de la saga, Hermione Granger brilla con luz propia desde la primera entrega, Harry Potter y la piedra filosofal. Es inteligente, metódica y con una determinación inquebrantable para hacer lo correcto. Representa el valor del estudio y la importancia de la amistad, dos aspectos esenciales para muchos lectores jóvenes que se inician en historias más largas.
Personalmente, la considero un referente por su valentía y su voluntad para enfrentarse a la injusticia. Además, muestra que el conocimiento y la preparación pueden marcar la diferencia cuando se trata de resolver desafíos. Para mí, Hermione es un gran ejemplo de liderazgo, y su crecimiento a lo largo de la saga es motivador y cercano para chicos y chicas que van madurando a la par que ella.
5. Coraline
- Libro: Coraline.
- Autor: Neil Gaiman.
- Ilustrador: Dave Mc Kean (en la edición original).
- Edad recomendada: A partir de 10-11 años.
En un tono un poco más oscuro, pero igualmente fascinante, se encuentra Coraline, la protagonista de esta novela de Neil Gaiman. Publicada en 2002, nos narra la historia de una niña que descubre una puerta secreta en su casa, tras la cual se esconde un mundo paralelo bastante inquietante.
Coraline es una heroína intrépida que se ve obligada a usar su ingenio para rescatar a sus padres de las garras de una entidad siniestra. Esta lectura mezcla el terror suave con la fantasía y la aventura, lo que la hace perfecta para preadolescentes que buscan algo más misterioso. Me encanta cómo Coraline equilibra el miedo y la determinación, recordándonos que la valentía consiste en seguir adelante pese a sentir miedo.
6. Anne Shirley
- Libro: Ana de las Tejas Verdes (título original: Anne of Green Gables).
- Autora: Lucy Maud Montgomery.
- Edad recomendada: A partir de 10 años.
Anne Shirley, conocida en español como Ana, es una niña huérfana que llega a vivir con dos hermanos solteros, Marilla y Matthew Cuthbert, en una granja llamada Tejas Verdes, en la Isla del Príncipe Eduardo (Canadá). Se trata de un clásico de la literatura juvenil publicado en 1908, que ha enamorado a lectores de distintas generaciones por el optimismo y la imaginación desbordante de su protagonista.
Lo que hace tan especial a Anne es su forma de ver la belleza en todo lo que la rodea, incluso en los momentos más duros. Se aferra a la fantasía y a la pasión por aprender, convirtiéndose en una niña tremendamente entrañable. Con la lectura de esta novela, los jóvenes se sumergen en una historia llena de ternura, retos y amistad. Además, cuenta con varias secuelas que amplían la visión de la vida de Anne en su camino a la adultez.
7. Natacha
- Libro: Natacha.
- Autor: Luis María Pescetti.
- Ilustrador: O’Kif (Oscar Kiffel) en ediciones originales.
- Edad recomendada: A partir de 8 años.
Para cerrar mi selección, incluyo a Natacha, personaje emblemático de la literatura infantil hispanoamericana. Con su curiosidad y un ingenio algo travieso, Natacha protagoniza historias llenas de humor y aventuras cotidianas, como los retos en la escuela, la relación con sus amigos y su familia.
Lo que más me gusta de Natacha es la naturalidad con que refleja la etapa de la niñez: un torbellino de risas, travesuras y descubrimientos constantes. Además, el estilo narrativo de Luis María Pescetti conecta muy bien con el público infantil, haciendo que la lectura sea ligera y tremendamente divertida. Es una opción estupenda para enganchar a niños y niñas a la lectura, sobre todo aquellos que buscan historias con un toque cercano y desenfadado.
En definitiva, estas siete protagonistas femeninas representan, en su conjunto, la variedad y la riqueza que podemos encontrar en la literatura infantil y juvenil. Cada una aporta un matiz distinto: la libertad sin límites de Pippi, la curiosidad de Alicia, la pasión lectora de Matilda, la inteligencia de Hermione, la valentía de Coraline, la imaginación de Anne y la alegría traviesa de Natacha. A través de sus vivencias, podemos explorar mundos fantásticos o realistas, llenos de retos y descubrimientos.
Como gran aficionado a la literatura infantil, me encanta ver cómo estos personajes siguen vigentes y se renuevan con cada generación de lectores. Además, cada una de estas protagonistas tiene algo de universal: la rebeldía frente a la injusticia, el deseo de aprender o la necesidad de amistad. Invitan a que cada niño y cada niña se identifiquen con sus fortalezas y debilidades, algo que considero vital para el crecimiento personal.
Por último, si estás pensando en adquirir alguno de estos libros para tu familia, tu aula o tu biblioteca personal, te recomiendo que consultes siempre ediciones fiables de editoriales reconocidas, donde se respeten las ilustraciones originales y, de ser posible, se incluyan notas o suplementos que enriquezcan la lectura. Así, los niños podrán disfrutar de la historia tal y como fue concebida, con la calidad de traducción y diseño que merece.
Volver a estas protagonistas ayuda a recordar que un personaje infantil puede ser divertido, incómodo, libre, contradictorio y memorable. Sin duda, son grandes ejemplos de lo que la literatura infantil puede aportar a nuestra imaginación y a nuestros valores.
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Si buscas una historia con más gancho: Libros infantiles de Tomás A. Perantón.
Y para conocer mejor mi enfoque: Tomás A. Perantón.