
Fotografía de prensa procedente de la web oficial de Isabel Allende.
El Premio Planeta 2026 ha devuelto el nombre de Isabel Allende a los titulares. La escritora ganó el galardón el 15 de octubre con La hora antes del alba, una novela que regresa al universo de La casa de los espíritus. Pero hay una parte de su bibliografía que ha pasado bastante más desapercibida: Isabel Allende también escribe libros infantiles. En sus álbumes ilustrados, lo hace con una pequeña perrita como protagonista.
Su incursión en los álbumes ilustrados es relativamente reciente, aunque la autora ya había escrito novelas de aventuras para lectores jóvenes muchos años antes. La diferencia importa, especialmente cuando buscamos un libro para un niño: no es lo mismo compartir un cuento ilustrado con alguien de cinco años que recomendarle una historia extensa de fantasía a un lector de doce.
Perla: la perrita que llevó a Isabel Allende a escribir para los más pequeños
En 2024 publicó Perla, la súper perrita, su primer álbum infantil, ilustrado por Sandy Rodríguez y editado en España por Penguin Kids. La propia Allende ha contado que se inspiró en su perra Perla y en las lecturas compartidas con una niña vecina que iba a visitarla. A partir de esa relación cotidiana construyó una ficción protagonizada por Nico Rico y una mascota que tiene dos poderes muy particulares: conseguir que todos la quieran y rugir como un león.
La elección de contar la historia desde la mirada de Perla es más interesante de lo que puede parecer. Permite hablar de miedos, amistad y valentía desde una voz juguetona, no desde un adulto que se sienta a explicar cómo deben comportarse los niños. Allende reconoció, además, que escribir un álbum la obligó a trabajar de otra manera: decir menos con palabras y dejar que las ilustraciones contaran parte de la historia.
Esa colaboración con Sandy Rodríguez es esencial. En un álbum ilustrado, una imagen no debería limitarse a repetir lo que el texto ya explica. Puede añadir humor, información sobre los personajes o una emoción que el narrador ni siquiera menciona. Cuando palabra e imagen se complementan, el niño también participa: mira, interpreta, anticipa y descubre cosas que no están escritas literalmente.
Los tres libros infantiles de Isabel Allende: qué cuenta cada uno
Los títulos de Perla se pueden encontrar en España y están catalogados por la editorial a partir de cuatro años. Esa indicación no significa que un niño de cuatro deba leerlos solo. A esas edades los disfrutaría sobre todo como lectura compartida; después pueden servir para que los primeros lectores vuelvan a las páginas, reconozcan palabras y sigan la historia apoyándose en los dibujos.

Perla, la súper perrita
Penguin Kids, 2024. A partir de 4 años.
Nico está sufriendo acoso en el colegio y no sabe cómo afrontar la situación. Perla, que pese a su tamaño no se deja intimidar, le muestra otra manera de hacerse escuchar. Es el título por el que empezaría: presenta a los personajes, sus relaciones y el peculiar carácter de la perrita. Si en casa hay una mascota o al niño le encantan los perros, la conexión con la historia puede ser inmediata.

Perla y el pirata
Penguin Kids, 2025. A partir de 4 años.
Nico se pierde cuando vuelve a casa y Perla tiene que intervenir. Esta segunda entrega desplaza el conflicto desde el colegio hacia una pequeña aventura de peligro y rescate. Me parece un buen ejemplo de cómo una serie puede conservar a sus protagonistas y cambiar el problema que deben resolver. No hace falta convertir cada nuevo libro en una repetición de la misma enseñanza.

Perla y la princesa
Penguin Kids, septiembre de 2026. A partir de 4 años.
En la tercera historia, Nico y una amiga a la que llama la Princesa se meten en un apuro durante una celebración del barrio, y Perla vuelve a ocupar el centro de la acción. Es la entrega más reciente publicada en España. Para un pequeño lector que ya se ha encariñado con la perrita, reencontrarse con ella puede ser un motivo estupendo para pedir otro cuento.
No elegiría estos álbumes únicamente porque tratan asuntos valiosos. Hay muchos libros con una intención magnífica que no consiguen interesar al niño. Aquí la puerta de entrada es otra: una perrita con personalidad, una relación afectuosa y un conflicto reconocible. Después, si la historia deja espacio para hablar de cómo se siente Nico o qué habría hecho el lector en su lugar, estupendo. Pero la conversación puede surgir sin interrogar al niño al cerrar el libro.
Mucho antes de Perla, Allende ya había escrito aventuras para jóvenes
La faceta juvenil de Isabel Allende empezó bastante antes. En 2002 publicó La ciudad de las bestias, primera novela de la trilogía conocida como Memorias del Águila y del Jaguar, completada por El reino del dragón de oro y El bosque de los pigmeos. Aquí cambia por completo el tipo de lectura: desaparece el álbum breve y entramos en novelas extensas de aventuras, viajes y elementos fantásticos.
En La ciudad de las bestias, Alexander Cold, de quince años, viaja al Amazonas con su abuela, una periodista que participa en una expedición para investigar la existencia de una criatura legendaria. Allí conoce a Nadia y se adentra en un mundo de naturaleza, culturas y misterios. La trilogía continúa con nuevas expediciones y peligros, mezclando aventura y componentes de realismo mágico.

La ciudad de las bestias
El primer viaje: la Amazonia.
Es el comienzo de la trilogía y presenta a Alexander Cold y Nadia Santos. Conviene empezar por aquí para conocer a los personajes y entender cómo se desarrolla su amistad.

El reino del dragón de oro
La aventura continúa en el Himalaya.
Alex y Nadia se reúnen con Kate para otra expedición, esta vez entre montañas, secretos y nuevos compañeros de viaje.

El bosque de los pigmeos
El cierre de la trilogía, en África.
La última entrega lleva a los protagonistas a África y cierra el recorrido de aventuras iniciado en la Amazonia.
Son libros que situaría preferentemente a partir de los doce años, no por una cifra rígida, sino por su extensión, su lenguaje y la madurez necesaria para disfrutar de la trama. Si buscas otras posibilidades para esa etapa, puedes compararlos con nuestra selección de libros recomendados para niños de 12 años, organizada según los intereses y el momento lector. La Biblioteca Pública del Estado en Ciudad Real, por ejemplo, incluye los dos primeros volúmenes en sus lotes juveniles desde esa edad. Para un lector de diez años muy avanzado y fascinado por las expediciones puede existir alguna excepción, pero no los presentaría como equivalente a los cuentos de Perla.
Si el interés principal de un niño de diez a doce años son las expediciones, los descubrimientos y los protagonistas que tienen que tomar decisiones bajo presión, merece la pena comparar esta trilogía con otras novelas de aventuras para niños de 10 a 12 años. Lo decisivo no es que la firma sea famosa, sino que el libro le apetezca a ese lector concreto.
¿Qué libro de Isabel Allende recomendaría según la edad y los gustos?
Para un niño de cuatro a seis años al que le gusten los perros, los personajes expresivos o las historias que puede escuchar mientras mira las ilustraciones, empezaría por Perla, la súper perrita. En torno a siete u ocho años, estos álbumes pueden seguir funcionando por su humor y sus dibujos, aunque para un lector autónomo que ya pide capítulos quizá se queden cortos. Y a partir de los doce, si disfruta de la fantasía, los viajes y las aventuras largas, propondría probar La ciudad de las bestias antes de comprar la trilogía completa.
Con Perla también hay una posibilidad que conviene aprovechar: la de recuperar la lectura en voz alta aunque el niño ya sepa descifrar las palabras. Compartir un álbum, fijarse juntos en sus ilustraciones y disfrutar del tono de la narración sigue teniendo sentido más allá de los primeros cursos. Ya hablamos de ello en el artículo sobre por qué seguir leyendo en voz alta cuando un niño ya sabe leer.
Si buscas una historia protagonizada por animales, tampoco hace falta limitarse a Perla. En nuestra selección de libros para niños a los que les gustan los animales hay propuestas distintas según quieran humor, aventuras o información sobre el mundo animal.
Lo más interesante no es el premio, sino cómo entiende a sus pequeños lectores
La noticia del Premio Planeta nos ha dado una buena excusa para mirar una esquina menos conocida de la obra de Allende. Pero, como escritor de literatura infantil, hay algo que me resulta más interesante que el salto de una autora célebre a los cuentos: su esfuerzo por cambiar de registro sin tratar a los niños como lectores de segunda categoría.
En una entrevista publicada por su editorial, Allende defendía que los valores no deben presentarse como una prédica. Coincido con esa idea. La amistad, el coraje o la lealtad pueden surgir de lo que hacen los personajes, de sus dudas y de las consecuencias de sus decisiones. No necesitan una moraleja pegada al final. Y el niño, por supuesto, tiene derecho a disfrutar del cuento sin que un adulto convierta cada página en una lección.
Quizá esa sea la mejor forma de acercarse a los libros infantiles de Isabel Allende: no esperar encontrar una versión en miniatura de La casa de los espíritus, sino una autora que ha tenido que aprender un lenguaje narrativo diferente. En lugar de empezar por su prestigio, empezaría por Perla y por una pregunta mucho más sencilla: ¿le gustará a ese niño esta perrita?
Fuentes para seguir explorando
Los datos sobre el premio y los libros se han contrastado con la información oficial del Premio Planeta 2026, las fichas de Penguin Kids, la entrevista de Penguin Kids a Isabel Allende y el resumen de La ciudad de las bestias de la web de la autora.